Personas expertas analizaron los impactos de la Gran Corrupción desde una perspectiva de derechos humanos en Guatemala

  • La presentación del libro de Naomi Roht-Arriaza propició un diálogo sobre los derechos de las víctimas, la reparación de los daños y la aplicación de enfoques regionales y transnacionales en la lucha contra la corrupción.

 

La Fundación para el Debido Proceso (DPLF) y la Comisión Nacional contra la Corrupción (CNC) realizaron hoy el evento “Corrupción, derechos humanos y enfoques regionales: desafíos para Guatemala”, un espacio de reflexión sobre los impactos de la gran corrupción y la importancia de desarrollar respuestas adaptadas al contexto guatemalteco desde una perspectiva de derechos humanos.

El encuentro incluyó la presentación del libro La lucha contra la gran corrupción: enfoques transnacionales y desde los derechos humanos en América Latina y más allá, a cargo de su autora, Naomi Roht-Arriaza, abogada reconocida internacionalmente por su trabajo en justicia transicional y derecho internacional de los derechos humanos, y profesora titular de la Facultad de Derecho de la Universidad de California en San Francisco.

La obra analiza cómo la gran corrupción vulnera derechos, debilita las instituciones democráticas y genera daños que afectan de manera diferenciada a personas y comunidades. También examina experiencias desarrolladas en América Latina y otras regiones para fortalecer la participación de las víctimas, promover medidas de reparación y ampliar las herramientas disponibles para enfrentar redes de corrupción de carácter transnacional.

Durante su presentación, Roht-Arriaza destacó la importancia de complementar la investigación y persecución penal con mecanismos que permitan identificar los daños provocados por la corrupción y reconocer a las personas y comunidades afectadas como titulares de derechos. Asimismo, expuso distintas experiencias y propuestas orientadas a mejorar la rendición de cuentas, la recuperación de activos y la reparación de las consecuencias sociales e institucionales de estos delitos.

Posteriormente, se desarrolló un conversatorio con la participación de Naomi Roht-Arriaza; Julio Flores, comisionado de la CNC; y Yonni Aguilar, Coordinador del Observatorio de Derechos Humanos y el Gasto Social del Centro Internacional para Investigaciones en Derechos Humanos. La discusión fue moderada por Katya Salazar, directora ejecutiva de DPLF.

Las personas participantes dialogaron sobre los desafíos que enfrenta Guatemala para combatir estructuras de gran corrupción, fortalecer las capacidades institucionales y garantizar que las respuestas estatales incorporen las necesidades y perspectivas de las víctimas. También discutieron la utilidad de los enfoques transnacionales y regionales frente a esquemas de corrupción que operan a través de distintas jurisdicciones y que pueden involucrar redes políticas, económicas y criminales.

El intercambio permitió examinar las oportunidades y limitaciones del marco guatemalteco para aplicar herramientas relacionadas con la participación de las víctimas, la recuperación de bienes y activos, la reparación de daños y la cooperación internacional. Asimismo, se destacó la importancia de generar respuestas integrales que contribuyan a reducir la impunidad, recuperar la confianza ciudadana y proteger los derechos afectados por la corrupción.

“Con esta actividad buscamos promover una conversación plural entre instituciones públicas, academia y sociedad civil para comprender los impactos concretos de la gran corrupción y contribuir a la construcción de respuestas adaptadas a la realidad guatemalteca”, destacó Katya Salazar, de DPLF.

 


Créditos de fotografías: Comisión Nacional contra la Corrupción

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