Elegir el optimismo y defender la justicia: balance de un año de trabajo regional

En un año marcado por graves retrocesos democráticos en la región, elegir el optimismo y defender la justicia no fue un gesto ingenuo, sino una decisión colectiva. Hoy, al cerrar este ciclo, lo hacemos convencidos de que la defensa del Estado de derecho y los derechos humanos sigue teniendo fuerza, sentido y futuro. Sobre todo, cuando se hace en comunidad.

Durante 2025, documentamos cómo la captura de instituciones y de operadores de justicia, así como el uso indebido del derecho, derivaron en la criminalización de personas defensoras, periodistas, pueblos indígenas, jueces, juezas y fiscales, forzando a muchas de ellas al exilio. Frente a ese contexto, nuestras Misiones Internacionales de Observación se consolidaron como una herramienta clave para promover estándares internacionales en los procesos de selección de altas autoridades judiciales en Ecuador, México, Guatemala, Honduras y Perú.

Seguimos utilizando el derecho como herramienta de protección. Formando parte de misiones independientes en Honduras y Guatemala, visibilizamos las afectaciones a los derechos a la tierra y al territorio de los pueblos indígenas. En El Salvador, continuamos alertando ante órganos internacionales sobre las restricciones a las libertades fundamentales, las detenciones masivas sin debido proceso y las reformas legales que buscan legitimar prácticas contrarias a los derechos humanos.

En este año, además, abrimos debates que miran al futuro. Impulsamos reflexiones sobre los Derechos de la Naturaleza y, en la Amazonía, evidenciamos cómo la minería ilegal, impulsada por la corrupción y el crimen organizado, afecta gravemente en la vida y territorios de los pueblos indígenas. En ese camino, seguimos trabajando en visibilizar el impacto de la corrupción en las personas y la necesidad de vincular las políticas anti-corrupción con la defensa de los derechos humanos. Este nuevo enfoque será clave para nuestro trabajo el 2026.

Frente al cierre del espacio cívico en varios países, estrechamos aún más la colaboración con aliados locales. Audiencias ante la CIDH, la presentación de amicus curiaeartículos en medios y en nuestro Blog son parte de una estrategia sostenida para defender el derecho a defender derechos.

Nada de esto habría sido posible sin quienes sostienen este trabajo: personas defensoras, organizaciones aliadas, donantes, nuestro consejo directivo, nuestro equipo, y comunidades en toda la región. De cara al nuevo año, renovamos nuestro compromiso de seguir caminando juntos, con esperanza y acción, por una América Latina más justa y democrática.

 

– Equipo de DPLF

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